Con desconcierto leí que en su columna “Primera Fila” del domingo 10 de febrero, el redactor me llame “doctorcito”, porque el titulo que recibí de la Universidad de Buenos Aires Argentina fue de Médico (doctor). Sí es por altura, me parece que le llevo unos 30 centímetros, sí es por trayectoria estamos a kilómetros de distancia, y por edad, podría ser su padre.
No sabía que en las escuelas de agronomía de Costa Rica daban clases de medicina y derecho, lo que si estoy seguro, es que en las escuelas de periodismo deberían aumentar muchísimo las lecciones de ética.
El redactor insinúa que no leo periódicos, ni escucho radio o veo televisión, sin embargo, en este país muchas veces no es necesario recurrir a estos medios para estar bien informado.
Mi experiencia en el deporte
1971- 1976: Ex presidente de la Asociación Deportiva Limonense. Primera División.
1978- 1982: Presidente de la Comisión de Selecciones, durante 4 años, en esa época por primera vez se clasifica a unos Juegos Olímpicos.
1980- 1982: Ex Presidente de la Federación Costarricense de Fútbol.
-Presidente de la Comisión de Arbitraje en tres oportunidades, las cuales suman 6 años.
1998- 2004: Miembro del Consejo de Deportes, donde fui compañero del Lic. Sergio Rivera, hermano del redactor.
-Miembro permanente del Comité Olímpico desde hace 20 años.
-Jugador de básquet, en primera división, con el Deportivo Perón, que después se llamaría Deportivo Saprissa.
-Jugador de Fútbol en las divisiones inferiores del Saprissa, jugué en tercera y segunda división con el deportivo Saprissa.
-En Buenos Aires Argentina, jugador de básquet del equipo Barracas Central de la primera división.
De todo lo dicho anteriormente tengo pruebas escritas y testimoniales.
Casado felizmente con doña Sara desde hace cuarenta y cuatro años, dentro de este matrimonio he procreado cuatro extraordinarios hijos, todos profesionales (médico, economista, abogado, y Dr en informática)
De mi mal paso por la televisión, le digo que renuncié porque creí que los televidentes se dormían, si hubiese sido de mi conocimiento que muchos se divertían no renuncio.
Dr. Melvin Lobo Cavallini |